Servicio conmemorativo de Roderick Lovejoy Bennett
Únanse a la familia Bennett para celebrar la vida de su querido Roderick Lovejoy Bennett. La transmisión en vivo comenzará el sábado 25 de abril de 2026 a la 1:00 p. m. (hora del este de EE. UU.).
Obituario de Roderick Lovejoy Bennett
Roderick L. "Roddy" Bennett, nacido el 10 de diciembre de 1968 en Petersburg, Virginia, falleció en paz el viernes 20 de febrero de 2026 en el Centro Médico de la Universidad de Cincinnati. Tenía 57 años y residía en Cincinnati, Ohio, desde hacía casi 40 años.
Roddy era el amado hijo de Roderick (Rod) y Edith (Edie) Bennett. Conocido por su gran corazón y su sonrisa afable, Roddy tenía un don especial para hacer que los demás se sintieran vistos, escuchados y valorados. Su presencia brindaba consuelo, conexión y alegría a cada lugar al que iba.
Con un espíritu creativo innegable, la pasión de Roddy por la música fue una de las mayores alegrías de su vida. Era un músico talentoso que tocaba, producía y creaba música con dedicación y sentimiento. Ya fuera tocando un instrumento, trabajando en una nueva canción o compartiendo su última creación con sus seres queridos, la música era su forma de expresar amor, emoción y toda su esencia. Su arte conmovió a muchos y seguirá presente en la memoria de quienes lo escucharon y disfrutaron de su obra.
Roddy deja para atesorar su recuerdo a su devota hermana: Nicole Bennett Denson de Cherry Hill, NJ; sus sobrinas: Ashley Igbokidi y Sakari Denson; y sus queridas tías: Sylvia O'Bannon, Mina Williams y Olivia Stephens. También le sobreviven sus primos: Daniel Imes, Mimi Horton, Tammy Dale, Emanuel Bennett, Mina Bennett Gray, Robert L. Stephens, Stephanie Henderson y Christa Stephens, además de muchos otros primos, familiares y amigos que lo amaban profundamente. Roddy no tuvo hijos propios; sin embargo, fue como un padre para muchos.
La vida de Roddy fue un testimonio de fortaleza serena, bondad, creatividad y los lazos familiares. Un alma verdaderamente creativa, la pasión de Roddy por la música se entretejió en cada etapa de su vida. Como músico talentoso, tocaba, producía y creaba música con un profundo sentido de propósito y autenticidad. La música no era solo un pasatiempo para él: era un lenguaje, una vía de escape y un legado.
Aunque lo echaremos mucho de menos, su espíritu, su amor y la música que creó seguirán vivos en todos aquellos que tuvieron la suerte de conocerle.
Que descanse en paz.
En lugar de flores, se agradece enormemente una donación al Fondo de Becas Bennett-Ramsey. Este fondo, que se ha convertido en un legado familiar, celebra este año su 50 aniversario.
Las donaciones pueden enviarse por correo a: Bennett-Ramsey Scholarship Fund, PO Box 634, Voorhees, NJ 08043
o por Zelle:
bennettramseyreunion@gmail.com
a/c Storm Sylvester, Tesorero
